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Vida de la Comunidad




Vida de la Comunidad

El elemento fundamental de Vallbona es la comunidad de monjas que da vida a las viejas piedras y a los documentos. Rodeados por la confusión en que el mundo vive, las monjas de Vallbona dan un testimonio de vida contemplativa y de generosa acogida, de pobreza y de simplicidad. Este es el motivo por el que el monasterio se ha convertido en una poderosa llamada a la reflexión y a la plegaria que atrae especialmente a la juventud.
La comunidad monástica está formada por unas cristianas que, habiendo escuchado la llamada de Jesucristo, se comprometen a seguirle con una vida sencilla de oración y de trabajo, vivida en comunidad.
Las características esenciales del Císter son la vida en comunidad, el silencio, el trabajo, la simplicidad. La vida en común no debe entenderse solamente como estar en la misma casa y bajo el mismo techo, sino que incluye una forma de vida estructurada comunitariamente, en el sentido de que todo es común a todos. Se hacen en comunidad la oración litúrgica, el trabajo, las comidas y la recreación.
Las monjas de Vallbona siguen la regla de San Benito y su vida se basa fundamentalmente en:

    1-. La oración litúrgica, por medio del canto del oficio divino en el coro. Es el acto de culto oficial y la plegaria pública y colectiva de la Iglesia. Las monjas alaban al Creador e interceden por las necesidades  de toda la humanidad.
Pueden solicitar que sus intenciones concretas estén presentes en la oración de la comunidad.  E-Mail
                                                                                                                                                            
 
    2-. La contemplación o lectio divina, a través de la lectura espiritual y la meditación. Es la oración privada, el acto de culto personal e íntimo con que cada monja se une a Dios. De la oración silenciosa depende la intensidad de la unión contemplativa con Dios y, en último término, la eficacia y la irradiación social de la vida monástica. Es como el fruto del acto de culto público a que nos hemos referido y, a la vez, la mejor manera de preparar su celebración.
 
    3-. El trabajo, juntamente con la oración -ora et labora-, completa las actividades de las monjas en el plan monástico del opus Dei. Actualmente las monjas se dedican a diversas actividades:
        · Tratamiento de textos y partituras de música con ordenador.
        · Estampas y recordatorios para diversas circunstancias.
       · Cerámica y reproducciones de cerámicas antiguas del monasterio y de las piezas de la farmacia del s. XV.